Cómo lidiar con los trolls, los haters y el odio en las redes sociales

Las redes sociales se han convertido en algo cotidiano, incluso algo básico para muchas personas. En ellas podemos ver cosas extraordinarias y tener debates que serían imposibles en otra época, pero también podemos ver la peor cara de la humanidad. 

Cómo lidiar con los trolls, los haters y el odio en las redes sociales
Cómo lidiar con los trolls, los haters y el odio en las redes sociales

Las redes sociales aportan cosas maravillosas a nivel individual (y también a nivel empresarial). Nos permiten estar informados casi instantáneamente, permiten una comunicación permanente e intercambio de opiniones con conocidos y con desconocidos, rompen las barreras de tiempo y espacio en las relaciones, etc.

Sin embargo, cada día podemos observar que las redes sociales también están llenas de malentendidos, de peleas verbales, de insultos y de comportamientos racistas, homófobos, sexistas o de cualquier tipo de odio. Este mal “rollo virtual” a veces puede tener consecuencias en el mundo real.

Los problemas de las redes sociales

Algunas veces, las redes sociales provocan malentendidos, amplifican estereotipos y refuerzan comportamientos intolerantes que van en contra de la convivencia. Esto es debido a múltiples causas, pero cabe destacar las siguientes:

Todo en 240 caracteres

La brevedad de los mensajes, (240 caracteres en Twitter, por ejemplo), favorecen la mala interpretación de lo que se quiere decir. Es fácil malinterpretar la ironía y las bromas, y un comentario irónico puede ser llevado fuera de contexto y provocar un incendio.  

En internet nadie sabe quien somos

El anonimato detrás de muchísimos perfiles en las redes sociales a veces se confunde con permiso para decir lo que no diríamos en persona. Una cuenta anónima no puede ser “patente de corso” para atreverse a insultar gratuitamente o a exhibir comportamientos racistas, machistas u homófobos.

La tiranía del “selfi”

Las fotos subidas en redes sociales “visuales” como TikTok o Instagram pueden favorecer o reforzar estereotipos de belleza e influir en la hipersexualización de menores, en actitudes sexistas y en problemas de autoestima.

Yo tengo la razón

Las “cámaras de eco” o “burbujas de filtro”, que las redes sociales facilitan, refuerzan los mensajes populistas, los puntos de vista únicos, la intolerancia y no aceptar opiniones de quien piensa distinto.

¿Qué son las cámaras de eco o burbujas de filtro?

Si una persona tiene una ideología concreta, es fácil que tenga un sesgo personal en sus opiniones y que tenga amigos con opiniones parecidas. A eso, se le suma el sesgo de los algoritmos de inteligencia artificial de las redes sociales: Netflix te recomienda que veas series similares a las que te gustan, Instagram te muestra las stories parecidas a las que has visto o Twitter te ordena el feed según tus intereses anteriores. Los algoritmos también recomiendan lo que han consumido tus contactos, cosa que no hace más que reforzar esta burbuja de filtro de información y parezca que se está en una cámara de eco donde todo el entorno confirma las ideas iniciales.

No te puedes fiar de nadie

La enorme capacidad de difusión y amplificación que tienen las redes sociales son un entorno perfecto para la difusión fácil de noticias falsas (fake news), bulos, informaciones erróneas, teorías de la conspiración y estafas de todo tipo.

El dinero lo es todo

Las redes sociales son empresas y buscan beneficios. Saben que las polémicas y los trending topics atraen más usuarios, y por lo tanto, los fomentan. Es que por desgracia, el discurso del odio vende.

Los “malos” en las redes sociales

En esta película, en dificultar la convivencia en las redes sociales, todos somos “malos”. Todos hemos caído más de una vez en estas trampas de las redes sociales. Pero sí que hay algunos comportamientos especialmente tóxicos en las redes que incluso tienen nombre. Hablo de los trolls y los haters. No son nada nuevo, sin embargo, actualmente, con las redes sociales, viven un momento álgido

¿Qué son los trolls?

Los trolls son personas que se esconden bajo el anonimato que les facilitan las redes sociales y lo aprovechan para publicar intencionadamente mensajes ofensivos, provocadores o falsos. Su objetivo es provocar enfrentamientos entre usuarios de la red social para dinamitar debates productivos y legítimos. Sus motivaciones pueden ser la mera diversión o incluso trastornos sociales.

¿Qué son los haters en redes sociales y qué es el discurso del odio?

Los haters (odiadores) son aquellos usuarios que fomentan discursos de odio en las redes sociales y difaman y critican destructivamente a otros usuarios, a entidades, colectivos e ideologías a las cuales desprecian. El discurso de odio en las redes sociales tiene el propósito de atacar a personas concretas o a grupos por motivos como la raza, la religión, el origen étnico, la orientación sexual, la discapacidad o el género.​

Las soluciones

Con algunas normas de comportamiento, es posible mitigar los problemas que presentan las redes sociales en cuanto a comportamientos tóxicos e irrespetuosos y en cuanto a los  otros problemas inherentes de las redes sociales.

  • Existe una famosa máxima en Internet que es “dont feed the trolls”, no alimentes a los trolls, que significa que debes evitar caer en las provocaciones
  • Piensa siempre antes de enviar un mensaje y revisa lo que has escrito para evitar malentendidos. 
  • No compartas fake news ni mensajes populistas.
  • Abre la mente a opiniones diferentes y sigue una dieta digital variada. Lee opiniones distintas aunque no te gusten.
  • No busques el trending topic fácil y no sigas el juego de las empresas que controlan las redes sociales.
  • Compórtate como un ciudadano digital. Conoce las normas de netiqueta.

15 propuestas para la convivencia en las redes sociales

La fundación Fundipau, una ONG catalana fundada en 1983 y que trabaja para la paz en nuestro entorno, promoviendo la cultura de la paz y la no-violencia, ha publicado un listado de 15 propuestas para promover un entorno digital más interesante y respetuoso. Está en catalán y les he pedido permiso para copiarlas a continuación traducidas por mí mismo. Creo que es un buen resumen de cómo debería ser el comportamiento y convivencia en las redes sociales.

  1. Las redes son un entorno virtual. Pero lo que hacemos tiene consecuencias reales: si conversamos respetuosamente, creamos un clima de respeto; si insultamos, herimos; si somos constructivos, generamos un clima positivo. ¿Por qué no actuar en las redes como lo haríamos en la vida real?
  2. En las redes encontramos gente con opiniones diferentes a las nuestras, incluso muy diferentes. Es lógico y es inevitable. No tiene sentido escandalizarse por un hecho obvio: hay gente que piensa distinto.
  3. Debatir respetuosamente con quien opina diferente vale la pena. Podemos matizar opiniones, encontrar nuevas ideas o, al menos, darnos cuenta de que las cosas tienen diferentes puntos de vista.
  4. En cambio, discutir a base de gritos y descalificaciones no aporta nada, genera mal rollo, provoca ruido y hace que la red se llene de dinámicas tóxicas. De hecho, gritar mucho no significa tener más razón. Si creemos en nuestras ideas, podremos defenderlas con argumentos y no con insultos.
  5. Si discutimos fuertemente con alguien, centrémonos en las ideas y argumentos. Repliquémosle por lo que dice, no por quien lo dice, cómo lo dice, qué aspecto tiene, su sexo, su estética, su origen, etc.
  6. Siempre será mejor ignorar insultos y descalificaciones que, queriéndoselos rebatir, engancharse y acabar siendo dos, en lugar de uno, los que gritan y se tiran los trastos a la cabeza.
  7. También es cierto que no es necesario que pontifiquemos, maticemos o repliquemos todo lo que vemos. No somos tan importantes ni nuestra visión es tan esencial para el mundo como para que todos la tengan que oír. Podemos dejar que las ideas de los demás, aunque no las compartamos, circulen por la red.
  8. Si leemos una broma o crítica hacia las cosas que apreciamos, no es necesario que nos ofendamos o escandalicemos. Sin sentido del humor e ironía, y sin capacidad de distanciarnos de nosotros mismos, la vida se hace muy pesada (y se la hacemos a los demás).
  9. Cuando difundimos un mensaje que a pesar de usar insultos o un tono despectivo nos gusta, seamos conscientes de que nosotros pensamos en la idea, pero quizás otra gente lo recibe como un mensaje que ataca y hiere.
  10. Cuidado con los perfiles tóxicos que solo buscan pelea para conseguir notoriedad para difundir ideas o acciones racistas, machistas, etc. O los ignoramos o los denunciamos. Sin embargo, replicarlos suele ser contraproducente: obtienen impacto y eco, que es lo que buscan.
  11. Si vemos un mensaje o foto que transmite odio, discriminación, machismo, racismo, etc. no lo difundamos. Y si advertimos que este perfil actúa frecuentemente siguiendo estas dinámicas, podemos dejar de seguirlo. No amplifiquemos ni indirectamente apoyemos el odio, los insultos o la bronca.
  12. Ante un titular escandaloso, no nos alarmemos y corramos a esparcirlo. A veces, el titular es poco preciso o directamente sensacionalista. Si leemos la noticia quizás nos demos cuenta de que no hay para tanto. No confiemos solamente en el titular escandaloso y leamos antes la noticia para valorar si realmente esta nos indigna o lo que es indignante es hacer un titular tan simplista.
  13. De hecho, en general, antes de difundir cualquier cosa podríamos tratar de verificar la autoría y la credibilidad. Alimentar la transmisión de mentiras o noticias falsas no aporta nada más allá de desinformar y encender innecesariamente los ánimos. La mejor inversión es que seamos prudentes.
  14. Si una noticia nos parece impresentable, valoremos si es necesario difundirla. Aunque la critiquemos, en el fondo la difundimos. Y hay medios digitales que les da igual si quien esparce la noticia la crítica o no. Mientras tengan eco continuarán haciendo noticias basura.
  15. En todas partes, especialmente en las redes sociales, sobran noticias negativas, comentarios agresivos y descalificaciones diversas. Pero podemos usar las redes para promover ideas positivas, apoyar iniciativas interesantes y aplaudir buenas aportaciones. Depende de nosotros.

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2 comentarios en «Cómo lidiar con los trolls, los haters y el odio en las redes sociales»

  1. La verdad es que tengo ya tablas en la red, y tengo suerte de no haberme encontrado con demasiados problemas. Era algo que me daba un poco de miedo de tener un negocio, blogs, visibilidad, etc. Pero de momento todo en orden.

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